Obras en venta

Eduardo Ponjuán

Considerado una de las figuras más prominentes del arte cubano de los ochenta y un creador vitar de nuestra plástica, Eduardo Ponjuán es un artista con una visión incisiva de la realidad. Sus pinturas, dibujos, esculturas e instalaciones son las maneras que escoge este autor para inquietar al público con imágenes.

 

Sus obras presentan como características la referencialidad constante a fragmentos de la vida cotidiana y del contexto en que esta se desarrolla. Cargadas de datos filosóficos, literarios, artísticos o históricos, sus piezas remiten al entorno del que fueron extraídas, pero conforman un nuevo imaginario repleto de significados otorgados por el artista. Con ello suscita a la aparición de interrogantes que demuestran su cualidad de artista inconforme.

 

Con su creación, Ponjuán ha intentado reelaborar el concepto de cuadro y ha puesto a prueba nuestra percepción de la belleza. Ha puesto a dialogar y a convivir  pinturas que aparentan ser avisos publicitarios con objetos extraídos de la más agreste realidad.

 

En los años ochenta, este artista trabajó en conjunto con René Francisco. Del dúo surgieron obras como Productivismo, Morir por la Patria es vivir, Suprematismo, El apresado, El condenado, La batería, Retrato de Peter Ludwig, Paleta de abastecimiento, Cubana de aviación, Arte y Confort, El vuelo y Malévich en la plaza. En ellas se hacía patente el humor propio y la crítica sutil a las condiciones del momento. Entre sus obras individuales conocidas, posterior a las anteriormente mencionadas, se encuentran Por diversos conceptos; Hundido en la línea del horizonte; Cerquita; Si pero no; No es la mente, no es buda, no es nada; La idea fija; Hecho a mano; El siglo XX; y Limbo.

 

Eduardo Ponjuán ha participado en numerosas exposiciones colectivas y personales desde el año 1983. Sus piezas han sido exhibidas en países como Alemania, Canadá, Colombia, Ecuador, España, Francia, México, Malta, Perú y Venezuela, entre otros. Ha estado presente en reconocidos eventos nacionales e internacionales como las Bienales de La Habana, el Segundo Salón de Arte Cubano Contemporáneo (La Habana), la Huella Múltiple (La Habana), la Exposición Internacional de Sevilla, la VI Bienal Internacional de Pintura de Cuenca, la Bienal de Malta, la II Bienal Iberoamericana de Lima, la Feria ART PARIS y la 54 Bienal de Venecia. Algunas de sus obras forman parte de las colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana, el Centro de arte contemporáneo Wifredo Lam (La Habana), así como en las colecciones de Peter Ludwig Forum (Aachen, Alemania), Jürgen Harten (Dusseldorf, Alemania), y Nina Menocal (México, D.F).

Moisés Finalé expone en La Acacia


Hasta finales de este mes de abril permaneció abierta al público, en la galería La Acacia, la más reciente exposición del artista de la plástica Moisés Finalé. Al lado del camino, como ha titulado a esta muestra de piezas realizadas entre Francia y Cuba, se inscribe dentro del ciclo de exposiciones que ha realizado durante una década y tuvo su inicio con Herido de sombras en 2003, en el Museo Nacional de Bellas Artes, y fue continuado con Se fueron los 80 y Problemas de identidad o Turista cubano. 

La muestra está dividida en tres partes. Primeramente se pueden apreciar cuadros de grandes dimensiones, acompañados por una escultura, la cual, según el autor, fue la única obra que concibió en Francia. Más atrás se encuentran obras de la exposición del mismo autor titulada Dulzuras insulares junto a otras de esta exposición más reciente. Y, por último, tiene lugar lo más experimental y novedoso del artista.

En general, la exposición va transitando por diferentes facetas y períodos creativos de la obra de Moisés Finalé, para mostrar diferentes preocupaciones tanto técnicas como conceptuales como el empleo de nuevos materiales, la desaparición paulatina del color, el empleo de recursos ajenos al mundo artístico, las búsquedas constantes del artista en cuanto a temática. Todo ello, así como la inclusión de piezas anteriores, pretende reflejar la evolución del pintor, en los últimos diez años. De ahí que, quien conoce la obra de Moisés, se pueda percatar de la tranquilidad y la simpleza que han ido adquiriendo sus cuadros, en detrimento del “barroquismo” que lo marcaba. El denominador común de esta muestra está, más allá que en el tema, en la técnica empleada para concebir los cuadros.

La Acacia se viste de gala con la presencia de este artista de la plástica contemporánea cubana tan querido por el público. La mezcla de esculturas y pinturas con diferentes materiales, quizás inusitados para ser abordados en el medio artístico, todo ello en función de tocar temas humanos y esenciales como las migraciones, y los cambios de vida, hacen que los espectadores aprecien la obra de Moises Finalé con el goce esperado por todo amante del arte.

«Las temáticas se mantienen. Esta vez me propuse apropiarme de mi propia obra, que ahora presento desde otra óptica, tal vez con soluciones más simples, menos barrocas. Sin duda, Al lado del camino es más pausada, más tranquila». Expresó el artista.

Pedro A Vizcaíno Martínez

Pedro Vizcaíno es un artista de la plástica que tuvo una participación destacada dentro del nuevo arte cubano de los ochenta. Actualmente reside en Miami, donde continúa con su carrera y realiza numerosas exposiciones. Durante su quehacer ha desarrollado la pintura, el grabado, el performance y las instalaciones. Entre sus técnicas preferidas se encuentran el grafiti y la pintura. Ha sido influenciado el pop nortemericano y el neoexpresionismo alemán, así como por los artistas Robert Rauschemberg, Jasper Johns, Andy Warhol, y Jonathan Borofsky.

Durante los años ochenta, en Cuba, formó parte del grupo Arte Calle, con el cual realizó varios trabajos de intervención en la ciudad. Su intención, junto a la de los demás compañeros de Arte Calle, era dinamitar la realidad de las galerías. Las obras que realizó por este momento tenían una carga crítica hacia el arte y hacia la sociedad.


Después de su partida, su trabajo ha estado siempre en un progreso constante. Pedro Vizcaíno no se ha estancado en un motivo representacional o en una temática específica, sino que ha optado por representar la realidad en las diferentes formas que demandan los contextos.


A lo largo de su obra se aprecian motivos como los aviones, taxis, los zapatos, y los tanques de guerra, entre otros. Con ellos, el artista hace referencia a momentos y sentimientos específicos como la emigración, el viaje, el consumismo o los enfrentamientos bélicos. Todo esto, sin perder el sentido pop de sus piezas (técnicas y colores empleados).


Vizcaíno critica su realidad exterior e interior con humor e ironía. Parodia la cultura de masas. Entre sus obras se encuentran Café Cubano con Mickey Mouse, La Historia Sentimental del arte cubano, sus series Vamos al rescate, Escorpiones y Pistolas. Se apropia de las imágenes de comics, libros, revistas, culturas antiguas y grafitis callejeros, y las emplea en sus collages a modo de palimpsestos. Explota el universo que lo rodea en todas sus dimensiones.


Este artista ha participado en numerosas exposiciones colectivas desde el año 1986. Sus piezas han sido exhibidas en países como Chile, España, Estados Unidos, Gran Bretaña, México, Polonia, Puerto Rico y Venezuela, entre otros. Ha estado presente en eventos como la 5ta Trienal de Dibujo de Polonia y la Feria de Arte Arteamérica (Miami). Por su desempeño ha obtenido premios como la Beca Ciudad de México, ofrecida por la Secretaría General de Desarrollo Social de México D.F (1991), y la Mención Honorable en Pintura del Salón 13 de marzo, en La Habana (1988). Sus obras pueden encontrarse en las colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana, en la Galería Nina Menocal (México, D.F.), en el Museo de Arte Lowe de la Universidad de Miami, en el Museo de Arte Contemporáneo de Miami, y en DACRA (Miami).

Pintor Cubano Armando Mariño


Establecido en Madrid desde 1997, Armando Mariño es considerado uno de los integrantes de gran importancia de la nueva generación de artistas que se da a conocer en la década de los noventa y que constituyen el arte cubano contemporáneo. Este pintor trabaja con un humor característico que se desprende de su discurso crítico. Sus imágenes se remiten a apropiaciones de imágenes y personajes consagrados de la historia del arte, que en esta ocasión son transformadas por el autor, para discursar sobre problemáticas como la marginalidad, la relación centro-periferia, y la hegemonía cultural.

Con el empleo de un reciclaje desacralizador, sus imágenes ironizan en torno a figuras paradigmáticas de la historia del arte, y a la propia disciplina. La obra de Armando Mariño reflexiona sobre las situaciones sociales más actuales, desde una postura perspicaz y original. Su sentido postmoderno se respira en cada cuadro, a través de sus juegos para desmantelar los ideales y cánones artísticos. A la misma vez, el artista es un exponente del simbolismo característico de la generación de los noventa.

Entre sus obras más conocidas se encuentran Deconstruyendo la abstracción, Lectura profunda de un cuadro abstracto, El ingenuo, Los cómplices, ¡Ah, pero si eres Greenberg!, El desplazamiento, y El Romántico. Su última serie exhibida fue Pinturas recientes del Año del Manifestante, el pasado 2012, en la galería 8th Floor, en Manhattan. En ellas no se limita al empleo de citas sobre la historia del arte, sino que extrae las bases de sus obras de recortes de revistas, de periódicos y de fotos de internet, que tenían como motivo las manifestaciones realizadas durante ese año.

Armando Mariño ha exhibido de manera individual y colectiva desde el año 1989. Sus trabajos han sido expuestos en países como Alemania, Austria, Bélgica, España, Estados Unidos, Francia, Panamá, Portugal, República Dominicana, Rusia, Suecia y Yugoslavia. Su obra forma parte de importantes colecciones como la del Centro Wifredo Lam (La Habana, Cuba), la Colección ART/OMI Residency (Nueva York, Estados Unidos), la Colección ASU Art Museum (Arizona, Estados Unidos), la Colección Berardo del Museo de Arte Moderno (Sintra, Portugal), la Colección del Museo Extremeño Iberoamericano de Arte Contemporáneo (España), la Colección de la Fundación Marcelino Botín (Santander, España), la Colección del Museo Nacional de Valjevo (Yugoslavia), la Colección de Espacio C. Camargo (Cantabria, España), la Colección de la Diputación Provincial de Cadiz (España), la Colección de la Fundación COCA COLA (España), y la Colección del Centro Gallego de Arte Contemporáneo (Galicia, España).

Ha participado en reconocidos eventos nacionales e internacionales como el Salón Provincial de Dibujo de Ciudad de la Habana (Cuba), el Primer Salón Nacional de Arte Contemporáneo Cubano (Cuba), las bienales de La Habana, la Tercera Bienal de Pintura del Caribe (República Dominicana), el XXX Festival Internacional de la Peinture (Francia), y la Bienal de Arte Contemporáneo de Suecia. Durante su carrera ha sido galardonado con el Premio L’Oreal de Arte Contemporáneo XVIII, el Segundo Premio I Salón Nacional de Arte Contemporáneo Cubano, y una Mención de Honor XXX Festival International de la Peinture (Francia).

Agustín Bejarano



Agustín Bejarano es un reconocido pintor y grabador cubano, cuya obra se caracteriza por la representación de escenas e imágenes íntimas, sintéticas, y con pocos elementos, capaces de reflejar el poder de todo un imaginario, de cierta forma, expresionista y surrealista. Sus piezas están cargadas de vivencias, reflexiones y motivaciones personales, que lo inspiran, las cuales recrea de manera original.

En la obra de Bejarano resalta la condición solitaria del espacio privado, así como su intención de fabricar visiones particulares a través del arte. Entre los elementos que recurren a sus pinturas y grabados se encuentran los ángeles, las mujeres, y pequeños hombrecillos. En ellas destacan aspectos andróginos o asexuados, o su similitud con motivos de la iconografía medieval y renacentista.

Los intereses de este autor se han dirigido también a la recreación de paisajes y naturalezas muertas. De ellos resaltan los ambientes ilusorios asociados a tiempos pasados, así como los experimentos que realiza en la composición y los elementos que la integran, para crear confusión en quien la aprecia. De ahí la singularidad de su trabajo.

Sus piezas han sido exhibidas en países como Alemania, España, Estados Unidos, Francia, Haití, Japón, Martinica, México, Puerto Rico y Suiza, entre otros. En el 2001 sus obras compartieron espacio, en la muestra La belleza y la fuerza (Elkon Gallery, New York), con piezas de grandes maestros del arte universal y latinoamericano como Diego Rivera, Matta, Wifredo Lam, Rufino Tamayo, Fernando Botero, entre otros.

Agustín Bejarano ha sido galardonado con el Primer Premio en el Encuentro Nacional de Grabado '87 (Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba), el Premio en la XI Bienal de Grabado Latinoamericano y del Caribe (Puerto Rico, 1995), el Gran Premio del Salón Nacional de Grabado 97 (Cuba), y la Medalla de Bronce en el Salón de Pintura de la Sociedad de Artistas Franceses (Francia, 2004). Ha estado presente en importantes eventos nacionales e internacionales como las Bienales de La Habana, la Bienal de Grabado Latinoamericano de San Juan (Puerto Rico), la Feria Internacional de Arte de Miami (Estados Unidos), la Feria Internacional de Arte de Chicago (Estados Unidos), la Trienal de Mini Grabado (Museo de Arte de la Universidad de Tama, Tokio, Japón), y la Feria Internacional de Arte Contemporáneo ARCO (España).

La obra de Carlos Manuel Guzmán Hernández

(Ciudad de La Habana, 1970)


Carlos Guzmán es uno de los artistas más representativos de las artes plásticas contemporáneas cubanas. Su lenguaje es sumamente personal, y denota un talento indiscutible. Sobresale en él la imaginación sin límites que parece proceder del mundo de los sueños.

Su obra se caracteriza por figuras que hibridan lo real y lo fantástico. La relación entre el hombre y la máquina, la comunicación que en el mundo actual se requiere del uno hacia el otro, y el respeto y cuidado a la naturaleza, a lo íntimo como parte del yo, son las principales preocupaciones de este artista. Ello lo lleva a la vida con un toque misticista, que recuerda a las imágenes medievales.

Piezas rotas, componentes de una gran maquinaria, desechos a los que le queda belleza, son llevadas al lienzo a la manera en que lo harían Ángel Acosta León, Antonia Eiriz y Fidelio Ponce. El apego por el collage, los empastes vivos y dinámicos, y el cromatismo vital, incluso en sus transparencias y ocres, ponen de manifiesto la capacidad del autor para aprovechar los recursos gráficos de la ilustración científica y complementarlos con imágenes suyas. Peces, hombres, flores, seres mitológicos, insectos, pájaros objetos antiguos sacados de libros, y magos, brotan como imágenes aparentemente independientes y se articulan una con otra hasta el infinito.

Este autor no se ha limitado solamente a la pintura. Es profesor de Ilustración del Instituto Superior de Diseño, de la Universidad de la Habana. Ha realizado performance, y actualmente le interesa la obra tridimensional. En este sentido exhibe esculturas e instalaciones, junto a sus cuadros. También, escribió e ilustró un libro para niños titulado La vaca pinta. Entre sus obras y series se pueden citar Nemo y la ballena rosa (2001), Zona de silencio (2003), y Sobre nuestras cabezas bandadas de peces migratorios.

Ha participado en numerosas exposiciones colectivas desde el año 1988. Ha vendido su obra en eventos como Subasta Habana, Salones de la Ciudad y Salones de Arte Cubano, entre otros. Sus piezas han sido exhibidas en países como Brasil, México, Guadalupe, Venezuela, España, Estados Unidos, Costa Rica, Puerto Rico, Eslovaquia, Panamá, Francia y Holanda. En ellos, importantes instituciones como la Biblioteca Pública de Alcalá de Henares en Madrid; el Centro Cultural de México, en la Embajada de México de República de Panamá; y la Universidad de Costa Rica; entre otras, cedieron sus paredes para apreciar el trabajo de este artista. Colecciones en Brasil, Estados Unidos, México, Francia, Holanda, España, Venezuela, Italia, Panamá, Inglaterra, Costa Rica y Austria, aguardan sus piezas pictóricas, escultóricas e instalativas. Carlos Guzmán es miembro de la Federación Internacional de Artistas Plásticos. (ACEA).

La obra de Luis Enrique Camejo


Considerado uno de los artistas más representativos del arte cubano contemporáneo, a partir de la segunda mitad de la década del noventa, Luis Enrique Camejo integra la línea de la auto referencialidad en la pintura cubana, tan en boga desde los años ochenta. Con una obra más cerca de lo psicológico que de lo anecdótico, nos devela constantemente paisajes urbanos, llenos de historias y personajes que conducen a los recuerdos. Incluso en sus paisajes desolados se respira el espíritu de la ciudad, de su contexto y de sus gentes.

Sus cuadros son mayoritariamente monocromáticos. La luz es protagonista y responsable de componer las atmósferas. Con el dibujo boceta, pero la mancha lo ocupa todo. Su pincelada es sinuosa y ligera, y en ocasiones acude al chorreado.

El tema fundamental de su obra es la relación fugaz entre el hombre y su espacio, en un determinado momento. La instantaneidad de sus escenas citadinas, bastante convulsas, son el motivo que encuentra para plasmar la velocidad de nuestros tiempos, la dinámica de la urbe y lo tormentoso de la vida actual. Camejo produce paisajes cargados de transeúntes casuales, carros, bicicletas y autobuses. Sus personajes anónimos parecen no estar nunca en reposo, sino en una carrera continua producto de la velocidad con que se vive.

Algunas de sus obras más conocidas son la serie Salida, la serie Malecón y Montaje. Ha participado en numerosas exposiciones individuales y colectivas desde el año 1995. Entre los galardones obtenidos se encuentra el Primer Premio en la V Competición Nicomedes García Gómez, que aconteció en Segovia (España), en el año 2002. Sus piezas se han expuesto en países como Alemania, Canadá, Ecuador, El Líbano, España, Estados Unidos, Francia, Holanda, Italia, México, Panamá, Perú, Puerto Rico y Suiza.

Su presencia ha sido notable en importantes eventos nacionales y extranjeros como el Primer Salón de Arte Contemporáneo (La Habana, Cuba); las bienales de La Habana; la Feria de Arte CIRCA de San Juan (Puerto Rico); la Bienal de Cuenca (Ecuador); la Feria de Arte de Colonia (Alemania); y la Feria Internacional de Arte de Toronto TIAFF (Canadá). Ha vendido sus trabajos en la Gran subasta del MAC (Casacor, Ciudad de Panamá), en la XVII Gran Subasta de Excelencias de la Fundación Felipe San (Panamá), en la Subasta Fernando Durán (Madrid, España), y en la Subasta de Arte del 2006 organizada por la Galería de Arte Corocoran de Washington D.C. (Estados Unidos).